Hacienda Santiago Ovando

Relato Hacienda Santiago Ovando


El veterinario revisa al perro que con el hocico abierto por las manos del encargado apesta horrible, recomienda sacrificar siendo esto la opción más económica, no es opción para nadie, como decirle a Don Raúl que su perro murió por un descuido? Se le pidió al veterinario que hiciera lo posible por curarlo. El médico pidió llevárselo y devolverlo cuando estuviera mejor. Así se hizo.
Aprovechando un momento solos en la cocina el encargado comía semillas de calabaza tostadas que estaban en la mesa cuando inició una conversación con Porfiria.
-Doña! Yo creo que debería asté gastar un poco de dinero en comprar ropa pa'l frío que ya se siente! Sábado viene mercaderos a Nopalucan y traen unos güenos cotones y abrigos de Santa Ana! de esos de lana de los gruesos!
-Eso 'taba yo pensando también! Una vecina traiba unas cosas en las piernas que se llaman calcetines que antes eran solo pa' hombres y ora ya para las mujeres hay! viera que de primero pensé que era un desfiguro pero me dice que ya munchas mujeres los usan y tapan bien del frío! Voy comprar unos cuantos para este tiempo que marca munchas heladas oiga asté!
-Si caray! Mucho frío. Compré del dinero pa' los niños y asté! No me ande de cuentachiles! Gaste sin fijarse mucho!
-Ese dinero es solo de los niños! Yo tengo el mío que asté me dió! No necesito agarrar de ellos!
-Agarre que a como me está llendo aluego le traigo más!
-Ora! Si con lo que me dió salgo un año y parte de otro! Jeje!
La plática se cortó al ver la parte delantera de un auto frente a la puerta de la cocina. Era un auto de lujo como el de Don Raúl pero de diferente color semi empolvado por el camino de terracería. Se asomaron en la puerta y bajó del auto por el lado del copiloto Brígida vistiendo ropas de buena calidad y un maquillaje algo exagerado. Porfiria y el encargado se impactaron de momento! Brígida sin antes siquiera saludar ...
BRIGIDA -Ontan mis hijos?
PORFIRIA -Güenas tardes! Pos onde los dejates mujer? Porque a mí no me avisates que te juistes!
BRIGIDA -No se haga! Onde los tiene? Vine por ellos!
GUMERSINDO -Onde te crees que los abandonas y nomás vienes así como así por ellos? Ni siquiera saludates a la mujer que los cuidó y alimentó todo este tiempo y ya muy chicha los pides como si te jueran robado!
BRIGIDA -Ontan? Demen mis hijos!
PORFIRIA -Jueron a l'escuela! No tardan ya! Orita los ves...
BRIGIDA -Orita me los llevo que!
PORFIRIA -Onde?
BRIGIDA -Pa mi casa en la ciuda'!
GUMERSINDO -Y allá de que vives? Porque a como trais la jeta de polvos ya me imagino...
BRIGIDA -Mejor cállate si no sabes! El que viene en el carro es mi nuevo marido, es bogado y tiene harto dinero, me quiere y con todo y chamacos! Por eso vine por ellos.
GUMERSINDO -Ah! No pus si que te jué bien!... Pero da el caso que los chamacos también son míos y no te voy a dejar tan fácil te los lleves!
BRIGIDA -POS ESO SE VERÁ! PORQUE NI TUS APELLIDOS TIENEN! LOS REGISTRO MI ANTERIOR MARIDO!... ASI QUE NI COMO LE HAGAS... MI MARIDO ES BOGADO Y NO CREO QUE TE QUIERAS METER CON EL...
Gumersindo se asomó al auto de lejos y vió a un hombre viejo, semi calvo, canoso y muy delgado de bigote tupido en un traje gris con corbata negra, calculando de inmediato que con un solo golpe bastaba para noquearlo!
BRIGIDA -No te metas con el! Te meten a la cárcel y no sales! Es muy importante!...
GUMERSINDO -Pos será el presidente! Pero si me lo hechas por delante orita verás como te lo dejo...
Gumersindo se dirigió al auto mientras Porfiria y Brígida lo intentaban detener cuando los niños llegaron gritando:
AMÀAAAA!
Se abalanzaron a ella, Gumersindo y Porfiria veían el cuadro.
BRIGIDA -Vine por astedes!...
NIÑO -QUE BUENO AMÁ! NOS PORTAMOS BIEN, YA LE DIJO LA DOÑA?...
NIÑA -SI AMÁ ... YO VOY BIEN EN LA LECCIÓN...
BRIGIDA -Si, si, luego me dicen! Subanse al coche que ya nos vamos...
NIÑO -Onde ama?
BRIGIDA -A nuestra casa en la ciuda' allá se vive bien, no como acá... Amonos!...
NIÑO -Pero... Y nuestras cosas? ...
BRIGIDA -Allá les compro nuevo... Ya subanse....
GUMERSINDO -Si ya se van déjalos siquiera llevarse algo de sus cosas...
BRIGIDA -GÜENO... PERO SOLO UNAS CUANTAS COSAS!... NO QUIERO QUE SUBAN CHINCHES AL COCHE!...
Cuando los niños entraron al cuarto, Porfiria los acompañó para alistar ropa, libros y juguetes. Gumersindo aprovechó para hablar con Brigida.
-Porque te los llevas?... Aquí son felices! Yo les procuro y esta mujer los tiene bien... Déjalos...
-Son mis hijos! ... Míos... Tu no quisites dejar tu mujer... Ora paga!... Ya no los verás...
-Es por mi? ... Es por desquite?... Nomás es eso?...
-Son mis hijos y me los llevo y ya!...
-Y la mujer que los cuidó no te merece nada? Onque sea dejaselos unos días pa' que se haga a la idea...
-Pa' que los cuidó? Es muy su culpa si se encariñó sabiendo que un día yo venía por ellos! ...
-No te reconozco Brigida...
-Ni falta que me hace!...
Los niños salieron y Porfiria detrás con sábanas amarradas haciendolas de maleta llenas de ropa. Brígida rápidamente hizo una selección de cosas y subió unas cuantas, lo demás lo tiró en el piso
-Ahí se lo regala a los escuincles de los otros...(se refería a los demás acasillados)
Subió las cosas al auto y pedía que ya subieran los niños, el pequeño regresó a la recámara corriendo pues olvidaba sus canicas, Gumersindo aprovechó para abordarlo.
-CHAMACO! No te olvides de decir "gracias" onque sea a la mujer que los cuidó...
-Ora! ... Si yo mataba lo que comíamos y me porte bien! Que le voy a agradecer?...
Gumersindo le dió un tremendo coscorrón dentro del cuarto y las canicas cayeron por el suelo, fue tan duro el golpe que el niño se sobaba al tiempo que lágrimas salían de sus ojos!
-Esta es mi última lección como tú padre chamaco! Cuando salgas de aquí, darás las gracias a esa mujer, se agradecido chingao! Eres mijo que no se te olvide, recuerda a Santiago Ovando por si un día me necesitas o tú hermana y aquí estaré, ora vete y ... Que Dios los acompañe...
El Niño no recogió sus canicas ya! Salió despacio y sobándose la cabeza, detrás de él salió Gumersindo, el niño se detuvo frente a Porfiria
-Gracias por todo señora! ...
La niña que ya había subido al auto se bajó y abrazó a Porfiria y subió con su hermano, Brigida subió al auto y cuando el niño preguntó: -Quien es este señor?
-Es tu nuevo papá!...
El niño se volteó a ver a Gumersindo con el ceño fruncido y buscando en sus ojos explicación, el auto arrancaba, Porfiria sacaba del cuarto el fajo de billetes y pensaba dárselos!
- Su dinero de los chamacos!!!!
Gumersindo la detuvo!
-Guardeselo!.. ellos no les hará falta!
El auto arrancó, el niño sacó una mano con un sobre arrugado que soltó
-YA VIENEEE!... - Gritó mientras el auto se alejaba.
Gumersindo tomó el sobre y ambos entraron a la cocina.
-Ya me los quitaron oiga asté!...
-No se priocupe! Van a estar bien...
Gumersindo abrió el sobre que el niño había tirado, empezaba a leer cuando se escuchó una camioneta detener su marcha, Gumersindo leía y Porfiria tomaba agua de un jarro cuando en la puerta apareció un hombre alto que hizo estremecer a Porfiria por su parecido extraordinario a su finado esposo!
-MADRE! NO SABE COMO LA HE EXTRAÑADO! ...
Porfiria casi desmaya! Arnulfo su hijo llegó...

Publicar un comentario

0 Comentarios