Domingo y Porfiria lleva las memelitas de salsa roja y verde con cebolla a Don Raúl a su casa, se lleva la sorpresa de que su hijo, el encargado y Don Raúl y su hijo mayor José Guadalupe ya están sentados a la mesa con un Seven Up (La bebida preferida del patrón) y platicando muy entretenidos. Porfiria rápidamente se da cuenta que no alcanzará la cantidad que lleva y regresa a su casa a preparar más, para cuándo llega el plato que llevó está vacío y los hombres siguen su plática amena tomando de las nuevas memelas recién llegadas, Don Raúl pide a su hijo que vaya a su recámara y busque en el ropero una botella de tequila que tiene para ocasiones especiales, José sabe bien el ritual que tiene su padre cuando se saca ese tequila, sirve 4 caballos dobles y los pone en la ventana donde en ese momento pega más fuerte el sol, al estar tibio lo pasa a los invitados y su padre y todos beben con sorbos pequeños y disfrutan el exquisito sabor de ese tequila de reserva especial. Porfiria no pone atención a lo que hablan, ella está en lo suyo haciendo aseo y llega el momento en el que José le pide deje de hacer lo que hace y por favor los deje solos, podrá regresar después o la siguiente semana a terminar, Porfiria acata la orden y se encamina a casa, aprovecha para preparar el desayuno para su nuera y nieta que ya se están aseando después de haberse levantado. Memelitas con huevos estrellados están servidos en platos planos y con cubiertos en los lugares donde van a sentarse sus visitas, en lugar de atole de masa hay café hervido con canela servidos en jarros nuevos y no los viejos de siempre, las tortillas están en un tortillero nuevo de palma con servilleta blanca y nueva bordada con colores naranja y rojo, cuando Julieta entró a la cocina y vió la mesa, inmediatamente supo que Porfiria había escuchado la conversación que tuvo con Arnulfo, no dijo nada y creyó que tal vez solo fue una casualidad, pero le quedó claro que no fue así cuando llegó la hora de la comida, Arnulfo seguía con su padrino y demás platicando y Porfiria llamó a las invitadas a comer, la mesa tenía nuevamente los tres cubiertos bien acomodados, una servilleta de tela por cada lugar, un plato plano y encima uno hondo un vaso de cristal y no jarro para el agua de limón que estaba en una jarra de peltre nueva, y una panera con 6 piezas de pan de sal. Julieta tomó asiento, sentó a su niña y puso la servilleta en su regazo, Porfiria sirvió lentejas en los platos y tomó asiento con ellas, comieron y cuando terminaron las lentejas, Porfiria retiró el plato hondo, sobre el plato plano puso una pieza de pollo con papas guisadas en un estofado un poco picante y vegetales al vapor, Julieta sorprendida veía el plato incrédula de que su suegra pudiera guisar así.
-Se ve muy rico suegra, dónde aprendió a guisar así?
-En la casa grande! De ñiña jui criada ahí y les aprendí las cocineras como comían los patrones.
-Y donde consiguió los ingredientes para esto!
-Los que?
-Los ingre... Las cosas pues! La verdura y demás.
-Ah! Una vecina me las trae del pueblo, va a diario su hija a ayudar un doitor en su consultorio y ya le pedinos los que queremos cosas y en la tarde los trai!
-Ah muy bien, nosotros tenemos la camioneta, si quiere que Arnulfo la lleve a comprar o le traiga el recaudo!
-No mija! No se aflijan! Yo resuelvo eso!
-Esta muy rico suegra pero pica un poco, tiene usted frijoles?
-No, hoy no puse.
-No? Porque?
-Pos... Pa' no comer frijoles unos días! Pa' comer de otras cosas, frijoles de siempre como que no!
-Ah caray! Pero si los frijolitos no pueden faltar nunca suegra!
-Si quieres te consigo un plato con las vecinas!
-No! No se preocupe! Así está bien.
La comida terminó y Julieta ayudó lavando platos mientras Porfiria limpiaba la cocina, el aire de la tarde frío y el agua en el lavadero hacían bufar a Julieta, Porfiria llegó con un rebozo que le dió y la quitó del lavadero, ella terminó de lavarlos a pesar de la insistencia de su nuera que le permitiera hacerlo.
Arnulfo salió entre risas fuertes de la casa de Don Raúl, había tenido un gran día con charla de hombres, se despidió de todos que fueron a casa, José Guadalupe ese día manejó a su padre el coche en lugar del chofer, el encargado su camioneta y Arnulfo fue directo a la cocina en búsqueda de alimento. Al llegar Porfiria le sirvió gustosa y este medio ebrio por los tequilas vió de manera extraña los cubiertos, los platos y el vaso.
-Madre? Porque no me da un jarro de los de medio litro? Y no ensucie platos por gusto,después de comer mi sopa sirvame en el mismo lo que me haya preparado de guisado!
-Come hijo anda! Come!
Arnulfo sorbia las calientes lentejas y buscaba las tortillas.
-Madre? Y las tortillas?
-Tengo pan mijo, come!
Arnulfo seguía comiendo y cuando le sirvieron su estofado y vegetales el vió el plato extrañado.
-No tiene nopalitos con habas de ayer madre?
-No, se acabaron!
-Me da unos frijolitos?
-No hay!
-Como?
-No puse frijoles!
-Madre... Que sucede?
-Nada mijo! Que va a suceder?
-Pues... Los cubiertos, el vaso de vidrio, no hay frijoles!...
-Quiero que estén bien, que el tiempo que pasen aquí estén cómodos!
-Lo estamos madre!
-Pos tons quiero que estén mejor, pásate las camas para esa casa, ya no duerman en catres y dile tu señora que si quere le ponga agua a calentar del diario para que se bañe.
-Gracias madre! Le diré.
Arnulfo terminó de comer y al calor de los tequilas fué a hablar con Julieta.
-Mujer quiero hablar contigo.
-Dime si hablaste con mi madre de tu sentir.
-No, no lo hice, creo que tal vez nos escuchó y tomó cartas en el asunto.
-Tal vez. Pasaré las camas que usaban los niños a esta casa para dormir más cómodos!
-No creo que sea necesario, ya casi nos vamos no?
-Eso es lo que quiero decirte...
-Ay no Arnulfo! Dime qué si nos vamos a ir!
-Si nos vamos ... Pero...
-Ay Arnulfo! Pero que?
-Hablé con mi padrino sobre la idea de llevarnos a mi madre y me dice que va a ser imposible convencerla, está muy arraigada a Santiago Ovando y no cree que yo la pueda hacer cambiar de opinión.
-Y entonces?
-Creo que tendremos que estar unos días más para que pueda irle comentando cosas y la pueda ir convenciendo poco a poco que es lo mejor para ella...
- Y ... Cuanto tiempo piensas que se llevará eso?
-El tiempo que sea necesario Julieta, es mi madre y haré lo que pueda para que sea lo antes posible por atención a qué no quieres seguir aquí, pero utilizaré el tiempo que sea necesario.
-Comprendo...
Julieta se acostó dando la espalda a Arnulfo y este entendió que estaba molesta, sabía que era momentáneo y que lo apoyaría como siempre lo había hecho, el apagó la luz del cuarto y se dispuso a descansar pero cada que cerraba los ojos todo le daba vueltas, lejos de sentir culpa se saboreaba con el pasar de la lengua por sus dientes el excelente sabor del tequila tibio de su padrino y recordaba la muy buena plática que duró horas.
Continuará....
-Se ve muy rico suegra, dónde aprendió a guisar así?
-En la casa grande! De ñiña jui criada ahí y les aprendí las cocineras como comían los patrones.
-Y donde consiguió los ingredientes para esto!
-Los que?
-Los ingre... Las cosas pues! La verdura y demás.
-Ah! Una vecina me las trae del pueblo, va a diario su hija a ayudar un doitor en su consultorio y ya le pedinos los que queremos cosas y en la tarde los trai!
-Ah muy bien, nosotros tenemos la camioneta, si quiere que Arnulfo la lleve a comprar o le traiga el recaudo!
-No mija! No se aflijan! Yo resuelvo eso!
-Esta muy rico suegra pero pica un poco, tiene usted frijoles?
-No, hoy no puse.
-No? Porque?
-Pos... Pa' no comer frijoles unos días! Pa' comer de otras cosas, frijoles de siempre como que no!
-Ah caray! Pero si los frijolitos no pueden faltar nunca suegra!
-Si quieres te consigo un plato con las vecinas!
-No! No se preocupe! Así está bien.
La comida terminó y Julieta ayudó lavando platos mientras Porfiria limpiaba la cocina, el aire de la tarde frío y el agua en el lavadero hacían bufar a Julieta, Porfiria llegó con un rebozo que le dió y la quitó del lavadero, ella terminó de lavarlos a pesar de la insistencia de su nuera que le permitiera hacerlo.
Arnulfo salió entre risas fuertes de la casa de Don Raúl, había tenido un gran día con charla de hombres, se despidió de todos que fueron a casa, José Guadalupe ese día manejó a su padre el coche en lugar del chofer, el encargado su camioneta y Arnulfo fue directo a la cocina en búsqueda de alimento. Al llegar Porfiria le sirvió gustosa y este medio ebrio por los tequilas vió de manera extraña los cubiertos, los platos y el vaso.
-Madre? Porque no me da un jarro de los de medio litro? Y no ensucie platos por gusto,después de comer mi sopa sirvame en el mismo lo que me haya preparado de guisado!
-Come hijo anda! Come!
Arnulfo sorbia las calientes lentejas y buscaba las tortillas.
-Madre? Y las tortillas?
-Tengo pan mijo, come!
Arnulfo seguía comiendo y cuando le sirvieron su estofado y vegetales el vió el plato extrañado.
-No tiene nopalitos con habas de ayer madre?
-No, se acabaron!
-Me da unos frijolitos?
-No hay!
-Como?
-No puse frijoles!
-Madre... Que sucede?
-Nada mijo! Que va a suceder?
-Pues... Los cubiertos, el vaso de vidrio, no hay frijoles!...
-Quiero que estén bien, que el tiempo que pasen aquí estén cómodos!
-Lo estamos madre!
-Pos tons quiero que estén mejor, pásate las camas para esa casa, ya no duerman en catres y dile tu señora que si quere le ponga agua a calentar del diario para que se bañe.
-Gracias madre! Le diré.
Arnulfo terminó de comer y al calor de los tequilas fué a hablar con Julieta.
-Mujer quiero hablar contigo.
-Dime si hablaste con mi madre de tu sentir.
-No, no lo hice, creo que tal vez nos escuchó y tomó cartas en el asunto.
-Tal vez. Pasaré las camas que usaban los niños a esta casa para dormir más cómodos!
-No creo que sea necesario, ya casi nos vamos no?
-Eso es lo que quiero decirte...
-Ay no Arnulfo! Dime qué si nos vamos a ir!
-Si nos vamos ... Pero...
-Ay Arnulfo! Pero que?
-Hablé con mi padrino sobre la idea de llevarnos a mi madre y me dice que va a ser imposible convencerla, está muy arraigada a Santiago Ovando y no cree que yo la pueda hacer cambiar de opinión.
-Y entonces?
-Creo que tendremos que estar unos días más para que pueda irle comentando cosas y la pueda ir convenciendo poco a poco que es lo mejor para ella...
- Y ... Cuanto tiempo piensas que se llevará eso?
-El tiempo que sea necesario Julieta, es mi madre y haré lo que pueda para que sea lo antes posible por atención a qué no quieres seguir aquí, pero utilizaré el tiempo que sea necesario.
-Comprendo...
Julieta se acostó dando la espalda a Arnulfo y este entendió que estaba molesta, sabía que era momentáneo y que lo apoyaría como siempre lo había hecho, el apagó la luz del cuarto y se dispuso a descansar pero cada que cerraba los ojos todo le daba vueltas, lejos de sentir culpa se saboreaba con el pasar de la lengua por sus dientes el excelente sabor del tequila tibio de su padrino y recordaba la muy buena plática que duró horas.
Continuará....

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